Poner límites es esencial para cuidar de nuestra salud emocional, pero muchas personas sienten culpa o miedo al hacerlo. Decir “no” o marcar lo que es aceptable puede parecer difícil cuando no queremos decepcionar o provocar conflictos.
Sin embargo, los límites son una forma de respeto hacia uno mismo y hacia los demás. Nos permiten proteger nuestro espacio, nuestras emociones y nuestro bienestar. Aprender a establecerlos de forma clara y amable es fundamental para vivir con mayor tranquilidad y equilibrio.
No se trata de ser rígido o egoísta, sino de comunicarnos con honestidad y cuidar nuestra paz interior. Reconocer lo que necesitamos y expresarlo sin sentir culpa es un paso hacia relaciones más saludables y auténticas.
En Serene, te acompaño a descubrir cómo poner límites que te hagan sentir seguro y respetado, sin miedo a perder afectos o generar conflictos. Porque cuidar de ti también es cuidar de quienes te rodean.
